Comunidades FMI afectadas por el doble terremoto en Venezuela.

El pasado 24 de junio, aproximadamente a las 6:00 p. m., dos terremotos simultáneos de magnitud 7.2 y 7.5 en la escala de Richter azotaron el norte de Venezuela, afectando gravemente a los estados Falcón, Yaracuy, Carabobo, Aragua, La Guaira y al Distrito Capital.
Las comunidades FMI se han visto seriamente perjudicadas. La mayoría de los miembros laicos de la Familia de la Encarnación en La Guaira perdieron sus hogares y lamentan la muerte de familiares. Asimismo, los templos parroquiales Santo Domingo de Guzmán de Tanaguarena (La Guaira) y Nuestra Señora de Lourdes en Caracas sufrieron daños estructurales severos y corren riesgo inminente de derrumbe.

Durante el terremoto el padre Xulio R. celebraba la Eucaristía de la Solemnidad de San Juan. Se disponía a repartir la comunión.

El padre Virgilio G. se encontraba celebrando la Eucaristía. En el momento se cayó y fue picado por un enjambre de abejas que lo atacaron.

Edificaciones populares construidas para los más pobres quedaron demolidas al rededor de la iglesia Santo Domingo.
Por su parte, los sacerdotes FMI se encuentran a salvo y bien de salud, aunque profundamente afligidos al acompañar a un pueblo que lo ha perdido todo. Se calcula que el número de desaparecidos supera las 50 mil personas. Trágicamente, muchos miembros de la parroquia, incluidos jóvenes del coro, integrantes de los grupos juveniles, monaguillos, catequistas y adultos, han sido reportados muertos bajo los escombros.
En Venezuela, el 24 de junio es día feriado debido a la conmemoración de la Batalla de Carabobo, gesta con la que se venció a los realistas españoles y se consolidó la independencia de la nación. Por esta razón, una gran cantidad de personas se encontraba en las playas La Guaira disfrutando del asueto en el momento del desastre.
A pesar de la magnitud de la tragedia, las acciones para ayudar a las víctimas no han cesado. Miles de voluntarios se han movilizado para prestar apoyo. Miembros de la parroquia de Lourdes están asistiendo a 1,500 refugiados que se encuentran a pocos metros de la iglesia, en la sede del Centro de Servicios Postales de Venezuela (IPOSTEL).


Asimismo, el padre Gilberto Parica permanece en Tanaguarena a las afueras del templo, brindando apoyo espiritual y material a cientos de damnificados. El Consejo Regional también ha estado visitando diariamente el lugar para distribuir alimentos, agua y medicinas a los afectados. No hay servicios de electricidad, agua ni conexión a internet.
Agradecemos profundamente a todos los miembros de la Familia de la Encarnación, y especialmente a las hermanas UDJ, por los constantes mensajes de solidaridad y apoyo que hemos recibido.