Experiencia de Encarnación en Massachusetts
Experiencia de Encarnación en Massachusetts
Nuestra experiencia misionera en los Estados Unidos comenzó el 1 de diciembre del año 2022, cuando fuimos enviados por la providencia de Dios y acogidos en la Arquidiócesis de Boston, bajo la guía del Cardenal Seán O’Malley, quien por muchos años ha servido como arzobispo de esta Iglesia local. Él nos encomendó la misión de acompañar a la comunidad hispana en South Boston, específicamente en las parroquias de Santa Mónica y San Pedro, donde la mayoría de los fieles eran de origen dominicano y lituanos.
Al inicio, la realidad pastoral era desafiante. La comunidad hispana contaba con aproximadamente 80 feligreses, debido en gran parte a la ausencia prolongada de sacerdotes hispanos a tiempo completo. Las celebraciones litúrgicas eran realizadas en ocasiones por sacerdotes americanos, lo que dificultaba la comprensión y la cercanía pastoral. Sin embargo, poco a poco, mediante la cercanía y nuestro carisma de la ENCARNACIÓN, la escucha, el acompañamiento y una presencia constante, la comunidad comenzó a renacer. Después de un año de trabajo pastoral, la comunidad creció significativamente, alcanzando aproximadamente 500 fieles, lo que evidencia el hambre de Dios y la necesidad de una Iglesia cercana y encarnada.
En el año 2024, el Cardenal Seán O’Malley confió en nuestra misión y nos trasladó a una nueva realidad pastoral: la parroquia de los Sagrados Corazones, una comunidad multicultural con 133 años de fundación, que se encontraba en una situación de abandono progresivo. La parroquia carecía de una presencia pastoral estable, ya que el administrador residía en otra comunidad y solo podía acudir ocasionalmente para celebrar la Eucaristía.
Esta nueva misión nos permitió experimentar con mayor profundidad el misterio de la Encarnación. La comunidad hispana está conformada principalmente por fieles de El Salvador, junto con hermanos de Colombia, Venezuela, Cuba, Nicaragua, Perú y México. A su vez, la comunidad angloamericana incluye fieles de diversas culturas: irlandeses, chinos, vietnamitas, italianos, haitianos, brasileños y africanos provenientes de Nigeria, Uganda, Ruanda y Cabo Verde. Esta riqueza cultural ha sido un verdadero signo del rostro universal de la Iglesia.
En medio de esta diversidad, hemos podido contemplar y vivir el rostro humano del Verbo Encarnado en cada persona, reconociendo que Dios se hace presente en cada cultura, en cada historia y en cada realidad concreta. Nos hemos dado el permiso de conocer, valorar y acompañar estas expresiones culturales, haciendo vida con nuestra espiritualidad de la Encarnación.
Tres meses después de nuestra llegada, iniciamos un proceso de restauración tanto material como pastoral de la parroquia, contando con la ayuda de voluntarios comprometidos. Aunque hemos avanzado significativamente, el trabajo continúa, reflejando que la misión es siempre un proceso en camino.
Toda esta experiencia la vivimos en fidelidad a nuestro carisma, siguiendo el espíritu de nuestro fundador, Luis María Boudouin, encarnando el Evangelio en la vida cotidiana, tanto en la pastoral como en la comunión con el clero.
Finalmente, damos gracias a Dios por esta experiencia misionera, que es una extensión de la región Venezuela, por cada persona, por cada historia y por cada semilla del Verbo que se ha ido sembrando en tierras americanas. Con esperanza, seguimos confiando en que Aquel que ha comenzado la obra, la llevará a su plenitud.

Parroquia Sagrados Corazones de Malden, Massachusetts

Procesión de la comunidad vietnamita

Comunidad hispana de fiesta