Comisión Internacional de Ecología Integral
Carisma y Laudato Si’
El Dicasterio para el Desarrollo Humano Integral invitó a las congregaciones a evidenciar cómo su carisma está en sintonía con Laudato Si’.
Este documento recoge una lectura compartida entre la espiritualidad de la Encarnación y la ecología integral.
La espiritualidad de la Encarnación nos conduce al corazón del amor de Dios y nos invita a reconocer su presencia en toda la realidad.
LV I n°3-4: «Este Espíritu nos reúne en una misma familia... Jesús revela el verdadero rostro del Padre y de la persona humana».
LS n°65: «Cada uno es querido, cada uno es amado, cada uno es necesario».
Encarnación y presencia de Dios
Estamos llamadas a ser presencia de amor junto a los más desfavorecidos y a escuchar también el sufrimiento de la tierra.
LV I n°5 y n°33: «Cercanas a todos, con preferencia por los pobres... cada rostro humano es lugar de encuentro».
LS n°2 y n°96: «Entre los más abandonados está nuestra tierra... cada criatura es importante a los ojos de Dios».
Preferencia por los pobres
Reconocer la presencia de Dios en la naturaleza nos compromete con el cuidado, la sobriedad y la corresponsabilidad.
LV I n°24: «La tierra la recibimos como un bien a compartir».
LS n°93: «La tierra es una herencia común cuyos frutos deben beneficiar a todos».
Creación como bien compartido
Las crisis sociales y ambientales están conectadas; por eso, la respuesta debe integrar justicia y cuidado ambiental.
LV I n°24: «El grito de los pobres y de los desposeídos se eleva a Dios».
LS n°49: «Un verdadero planteo ecológico se convierte siempre en un planteo social».
Un solo clamor
La oración, el silencio, la vida comunitaria y el trabajo cotidiano son camino de conversión y servicio.
LV I n°29 y n°8: «Contribuimos humildemente a completar la creación... participamos en la misión de la Iglesia».
LS n°217, n°219 y n°231: «La crisis ecológica llama a la conversión interior... y a gestos concretos de cuidado».
Conversión interior y misión
La tarea educativa permite formar estilos de vida responsables, especialmente con niños, jóvenes y adultos.
LV I n°8: «Estas prioridades se expresan en la educación y la formación».
LS n°211: «La educación ambiental puede alentar comportamientos con impacto directo».